En Fabric se paga por capacidad, no por usuario. Bien gestionado el modelo es económico; mal gestionado produce facturas sorpresa.
01. Cómo funciona la capacidad
La capacidad comprada fija la potencia de cálculo disponible por segundo. Ejecuciones de canalizaciones, consultas, actualizaciones de modelos y visualizaciones de informes beben del mismo depósito.
02. Suavizado
Los excesos puntuales no se bloquean de inmediato; el uso se evalúa repartido en el tiempo. Eso puede hacer que trabajos nocturnos pesados se coman la capacidad diurna. La planificación horaria debe ser consciente.
03. Riesgo de limitación
Si la capacidad está siempre llena, los trabajos hacen cola y los informes se ralentizan. El usuario lo vive como lentitud de Power BI; la causa suele ser una canalización en la misma capacidad.
04. Pausar
La capacidad puede pausarse fuera del horario laboral y no se factura durante ese tiempo. En entornos usados solo de día, eso reduce el coste mensual de forma notable.
05. Separar cargas
Ejecutar desarrollo y producción en la misma capacidad significa que una consulta de prueba pesada afecta a los informes en vivo. Separarlos sube algo el coste y sube mucho la previsibilidad.
06. Supervisión
La aplicación de métricas de capacidad muestra qué elemento consume qué. Revisar ese informe mensualmente detecta pronto una canalización descontrolada.