Una tienda online por sí sola es un escaparate. Si no habla con el ERP que tiene detrás, stock, precios y pedidos se trasladan a mano y se vuelve insostenible al crecer el volumen.
01. Cuatro flujos básicos
Producto y precio del ERP a la tienda, stock del ERP o WMS a la tienda, pedidos de la tienda al ERP y datos de expedición y factura del ERP a la tienda. Con esos cuatro, la mayor parte de la operación funciona sola.
02. Gestión de precios
El precio debe tener un único dueño. Gestionar el precio de campaña en la tienda y el de tarifa en el ERP es habitual, pero la regla de cuál gana en cada caso debe estar escrita.
03. Frescura del stock
La sincronización en tiempo real no siempre es necesaria; lo crítico son los artículos de alta rotación. Enviar los modificados con frecuencia y el catálogo completo una vez al día es lo más equilibrado en la práctica.
04. Traslado de pedidos
El traslado al ERP debe ser repetible. Una comprobación de clave única que impida trasladar dos veces el mismo pedido es la red de seguridad más básica.
05. El lado de la factura
La factura se emite en el ERP y se envía como documento de archivo electrónico, y el número vuelve a la tienda. Que el cliente vea su factura en su cuenta reduce notablemente la carga de soporte.
06. Supervisión
Última ejecución, registros pendientes y lista de errores de la integración deben verse. Un proceso de traslado detenido en silencio cuesta ventas y satisfacción hasta que alguien lo nota.