La normativa de protección de datos es la ley fundamental de Turquía sobre el tratamiento y la conservación de los datos personales. Toda organización que use servicios de nube debe cumplirla. La nube local facilita ese cumplimiento.
01. Responsable y encargado del tratamiento
La normativa contempla dos roles básicos: el responsable del tratamiento (quien decide) y el encargado (quien trata en su nombre). El proveedor de nube suele ser el encargado. El contrato debe dejarlo claro.
02. Residencia de los datos
La normativa no dice que los datos no puedan salir del país, pero exige consentimiento expreso o un compromiso. Usar una nube local hace innecesario ese paso.
03. Deber de información
Al recoger datos personales hay que informar al titular. Si envía datos a la nube, dónde se tratan y se guardan debe indicarse en el aviso de privacidad.
04. Derecho de supresión
El titular tiene derecho al «olvido». Su infraestructura de nube debe poder atender técnicamente esa solicitud; también debe poder borrarse el dato de las copias de seguridad.
05. Derecho de auditoría
La normativa protege el derecho del responsable a auditar al encargado. Ese derecho debe figurar explícitamente en el contrato; con un proveedor local es más fácil de ejercer.