Los flujos de automatización suelen transportar datos personales: nombres, teléfonos, direcciones, pedidos. Por qué servidor y en qué país pasan esos datos tiene consecuencias directas bajo la ley turca de protección de datos.
01. Qué aporta el autoalojamiento
Los datos se procesan en sus servidores, no hay transferencia al extranjero y desaparece el requisito de consentimiento expreso o compromiso escrito. También es una estructura fácil de explicar en la política de privacidad.
02. Requisitos de instalación
Levantarlo con Docker es el método habitual. Hacen falta PostgreSQL para datos persistentes, una dirección accesible desde fuera para los disparadores y un certificado TLS. Un solo servidor basta a pequeña escala.
03. Autenticación
No deje la interfaz abierta. Una instalación corporativa debe configurarse con inicio de sesión único, permisos por usuario y separación de acceso a nivel de flujo.
04. Gestión de credenciales
Los flujos llevan claves de API y contraseñas. No deben incrustarse en el flujo sino guardarse en el almacén de credenciales, y la clave de cifrado debe respaldarse. Si se pierde, hay que rehacer todas las conexiones.
05. Copias de seguridad
Las definiciones de flujo y el historial viven en la base de datos. Si no se respalda, meses de trabajo desaparecen con un solo fallo de servidor.
06. Supervisión y registros
Las ejecuciones fallidas deben notificarse a un canal. La retención de registros con datos personales también debe limitarse; guardarlos indefinidamente es un riesgo aparte.