Las tres prometen lo mismo: conectar aplicaciones. La diferencia está en cuánto se puede profundizar y en qué se paga cuando crece el volumen.
01. Zapier
El catálogo de aplicaciones más amplio y la interfaz más sencilla. Una persona no técnica monta un flujo en media hora. A cambio, manejar estructuras de datos anidadas es difícil y el coste por ejecución sube deprisa.
02. Make
El diseñador visual de escenarios más potente. La lógica de ramas y bucles es más flexible que en Zapier y el precio, más económico. En escenarios complejos el lienzo pierde legibilidad.
03. n8n
La opción donde puede escribir código, instalarlo en su servidor y donde el coste no crece con el número de ejecuciones. A cambio, instalación, actualizaciones y supervisión son suyas. Para empresas con equipo técnico, el coste total es aquí el más bajo.
04. Desglose de costes
Con unos cientos de ejecuciones al mes no hay diferencia relevante. A decenas de miles al mes, la brecha entre n8n autoalojado y las alternativas en la nube se multiplica.
05. Propiedad de los datos
En flujos con datos personales importa por dónde pasan. En Zapier y Make pasan por la nube del proveedor; con n8n autoalojado no salen de su red.
06. Regla de decisión
Sin equipo técnico y con volumen bajo: Zapier. Complejidad media y presupuesto ajustado: Make. Equipo técnico, volumen alto o datos sensibles: n8n.