Las herramientas de automatización ya ofrecen nodos de modelo de lenguaje. Eso abre trabajos que los flujos por reglas no resuelven, pero poner un modelo en cada paso es un error frecuente.
01. Dónde aporta valor
Extraer información de texto libre, clasificar solicitudes entrantes, normalizar documentos de formatos diversos, redactar borradores de respuesta. Todos comparten algo: la entrada no tiene estructura fija.
02. Dónde sobra
Sumar, comparar, calcular fechas, emparejar registros. Son tareas deterministas; hechas en código son gratuitas y sin error. Dárselas a un modelo trae coste e incertidumbre a la vez.
03. Agente frente a cadena
Una cadena es una estructura donde usted decide el orden. Un agente decide por sí mismo qué herramienta llama y cuándo. Los agentes son flexibles pero imprevisibles; en procesos críticos, prefiera la cadena.
04. Aprobación humana
Toda salida hacia fuera con dinero o reputación en juego debe pasar por una revisión humana. Dejar un paso de aprobación también facilita la aceptación interna.
05. Control de costes
Las llamadas al modelo se cobran por documento. En flujos de alto volumen, poner antes un filtro barato y enviar al modelo solo los registros necesarios reduce el coste varias veces.
06. Límites de datos
Elija con criterio qué modelo recibe textos con datos personales o secretos comerciales. Justo ahí se diferencian los servicios corporativos contratados y los modelos ejecutados en su infraestructura.