Escribir una instrucción no es teclear una pregunta en un chat. Una instrucción en producción es una estructura que se versiona y se prueba como el código.
01. Rol, tarea, formato
Una buena instrucción deja claras tres cosas: el rol del modelo, la tarea y el formato de salida esperado. Escribirlas por separado da mejor resultado que un párrafo largo.
02. Dar ejemplos
Mostrar unos pocos ejemplos correctos supera a explicar reglas largamente. Cuando el formato de salida es delicado, dos o tres ejemplos acaban con la mayor parte de la inconsistencia.
03. Salida estructurada
Pida un conjunto de campos definidos en lugar de texto libre. Es imprescindible si el paso siguiente debe analizarlo, y además evita que el modelo se desvíe.
04. Versionado
Las instrucciones deben vivir en el repositorio con cambios trazables. Editar una instrucción de producción desde un panel es un despliegue silencioso sin vuelta atrás.
05. Conjunto de evaluación
Tras cada cambio hay que medir sobre el mismo conjunto de ejemplos. "Se veía mejor" no es una medición. Incluso un conjunto pequeño detecta regresiones.
06. Casos límite
Pruebe con entrada vacía, muy larga, irrelevante y hostil. Las entradas que más problemas dan en producción son las que nadie consideró al diseñar.