Si no se vigila, la factura de AWS se multiplica enseguida. La pregunta «¿por qué se ha triplicado la factura este mes?» es la que dio origen a la disciplina FinOps. En este artículo abordamos las formas de controlar el gasto en AWS.
01. Visibilidad con Cost Explorer
Primer paso: revisar con regularidad AWS Cost Explorer. Qué servicio, qué región y qué cuenta consumen cuánto se ve aquí con claridad. También muestra la tendencia mensual y una previsión.
02. Alertas de presupuesto
Para cada cuenta se define un presupuesto mensual. Al acercarse al 50%, al 80% y al 100% del presupuesto llega una alerta. Permite intervenir antes de que llegue el susto.
03. Instancias reservadas (RI)
Si tiene servidores EC2 funcionando de forma continua, con una RI de 1 o 3 años obtiene entre un 30% y un 75% de descuento. El pago puede ser por adelantado, mensual o trimestral. Una RI sin usar es dinero tirado: hay que hacer bien los números.
04. Savings Plans
Más flexibles que las RI. Con el compromiso de «voy a consumir X al mes» obtiene un descuento, sin importar la región ni el servicio. Es posible ahorrar entre un 20% y un 65%.
05. Clases de almacenamiento de S3
En S3 hay distintas clases según la frecuencia de acceso al archivo:
- Standard: acceso frecuente
- Standard-IA: acceso poco frecuente
- Glacier: archivado
- Deep Archive: archivado a largo plazo
Elegir la clase adecuada ahorra entre un 70% y un 90%.
06. Recursos sin usar
La mayor trampa son los recursos olvidados: IP elásticas sin asociar, volúmenes EBS sin usar, buckets de S3 vacíos, instancias EC2 paradas. Trusted Advisor los detecta automáticamente y los recomienda.